Sheinbaum reúne a miles en el Zócalo para conmemorar siete años de la Cuarta Transformación
La jefa del Gobierno capitalino encabezó una multitudinaria concentración en la Ciudad de México para celebrar la continuidad del proyecto político liderado por Morena.
Desde primeras horas de la mañana del sábado, decenas de autobuses provenientes de varios estados de la República comenzaron a arribar al primer cuadro de la Ciudad de México, donde miles de simpatizantes de Morena se reunieron en la Plaza de la Constitución para conmemorar siete años de la Cuarta Transformación (4T). La convocatoria se dio tras una marcha organizada por la llamada Generación Z y buscó reforzar la imagen y popularidad del movimiento oficialista.
La concentración inició en puntos emblemáticos como el Ángel de la Independencia y la Torre Caballito, desde donde cientos de militantes, legisladores y sindicatos afines al partido oficialista partieron en una marcha conocida como “Marcha del Tigre” sobre Paseo de la Reforma y Avenida Juárez. Acompañados por bandas musicales y mariachis, los contingentes avanzaron hasta el Zócalo capitalino entonando consignas a favor de la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum.
Entre los asistentes se encontraban ciudadanos como José Alejandro Delgado, quien portaba una camiseta con la imagen del expresidente Andrés Manuel López Obrador y una bandera de Morena. En entrevista, Delgado destacó la importancia histórica del movimiento: “Nuestra felicidad empezó hace ocho años con Andrés Manuel, y ahora celebramos siete años de logros, primero con él y ahora con Claudia, quien ha puesto el nombre de México en alto”.
En punto de las 11:15 horas, Sheinbaum Pardo tomó la palabra ante una plaza que, según datos oficiales, reunió a cerca de 600 mil personas. En su discurso, la mandataria resaltó los avances alcanzados durante los gobiernos morenistas, como el aumento en los salarios mínimos, la implementación de programas sociales y la defensa de la soberanía nacional. También destacó las reformas impulsadas en este periodo, entre ellas la del Poder Judicial y la Ley de Aguas, que han sido pilares en la agenda legislativa del partido.
La presidenta capitalina insistió en que el proyecto político que representa mantiene intactos los principios que han sostenido la transformación del país, a pesar de las críticas y campañas que, dijo, provienen tanto del interior como del exterior. Su discurso fue interrumpido en varias ocasiones por gritos de apoyo y arengas de los asistentes, que coreaban frases como “¡No estás sola, presidenta!”.
A medida que avanzaba el mediodía, algunos asistentes comenzaron a retirarse del Zócalo, visiblemente cansados tras horas de movilización bajo el sol. Sin embargo, el cierre del evento fue marcado por un llamado enfático de Sheinbaum a la unidad y el compromiso con la Cuarta Transformación, acompañado por vítores a los pueblos originarios, migrantes y al propio pueblo mexicano.
Este acto se inscribe en un contexto político clave, a pocos meses de las elecciones federales de 2026, donde Morena busca consolidar su presencia en el Congreso y mantener el control de la presidencia. La movilización en el Zócalo también refleja la estrategia del partido para reforzar su base y contrarrestar las críticas de la oposición, que cuestiona la legitimidad y los métodos de convocatoria en eventos masivos.
La Cuarta Transformación, iniciada en 2018 con la llegada de López Obrador a la presidencia, plantea una agenda de cambios profundos en la economía, la política y la justicia social, con énfasis en combatir la corrupción y la desigualdad. Su continuidad bajo el liderazgo de figuras como Claudia Sheinbaum es observada de cerca por analistas políticos y organismos internacionales, dada la influencia que tiene México en la región y en el contexto global.
Para mayor información sobre la Cuarta Transformación y el panorama político nacional, se pueden consultar recursos oficiales como el portal del gobierno mexicano gob.mx y análisis en organismos como la OCDE.
La celebración en el Zócalo no solo fue un acto simbólico de reafirmación política, sino también una muestra del músculo organizativo de Morena y su capacidad para movilizar a sus simpatizantes en un momento decisivo para el futuro del país.