Conflictos familiares saturan el Poder Judicial de Tamaulipas
La mayoría de los casos en tribunales estatales corresponden a disputas por custodia, convivencia y pensiones alimenticias
El Poder Judicial de Tamaulipas enfrenta una carga creciente por conflictos familiares, que representan cerca del 80% de los asuntos que atiende, según informó la magistrada presidenta del Supremo Tribunal de Justicia, Tania Gisela Contreras López. Este tipo de procesos, que incluyen custodias, reglas de convivencia y pensiones alimenticias, suelen extenderse durante casi una década, debido a prácticas dilatorias que prolongan los litigios y afectan principalmente a niñas, niños y adolescentes.
Contreras López detalló que estas disputas prolongadas se han convertido en un mecanismo de confrontación entre las partes, con un impacto negativo en el bienestar emocional de los menores involucrados. En respuesta, el Poder Judicial ha identificado irregularidades graves en casos relacionados con custodia, especialmente en la zona sur del estado, donde cuatro personas, entre ellas un trabajador judicial y tres abogados, han sido vinculados a proceso por manipulación de notificaciones y procedimientos.
Uno de los casos reveladores involucró a una madre a quien se le retiró la custodia de su hijo sin haber sido notificada formalmente. La mujer descubrió la situación cuando la fuerza pública ya ejecutaba la resolución judicial, evidenciando la simulación en la entrega de notificaciones. Ante estos hechos, la magistrada subrayó la necesidad de actuar con firmeza en asuntos que involucren a menores.
Para mitigar el desgaste emocional y jurídico en estos procesos, el tribunal impulsa reformas como la implementación de un nuevo Código Familiar que agilice los procedimientos. Además, se busca restringir el uso de los Centros de Convivencia Familiar para casos donde exista un riesgo real para los menores, evitando que funcionen como espacios de castigo entre padres.
Contreras López exhortó a los jueces a emplear estos centros como última instancia, dado que, aunque cuentan con instalaciones adecuadas, nunca serán una experiencia ideal para el desarrollo emocional de los niños. Esta postura se inscribe en la búsqueda de un sistema judicial más sensible a los derechos de la infancia y la protección integral de los menores.
La problemática de la sobrecarga judicial en materia familiar no es exclusiva de Tamaulipas y refleja un desafío nacional en la administración de justicia, donde la lentitud y la complejidad de los procesos afectan el acceso efectivo a derechos fundamentales. La eventual reforma del Código Familiar pretende atender estas deficiencias y responder a las recomendaciones internacionales sobre protección a la niñez, como las promovidas por la UNICEF y la Convención sobre los Derechos del Niño.
Las autoridades locales insisten en que las soluciones deben combinar la eficiencia jurídica con un enfoque centrado en el interés superior del menor, para evitar que las disputas familiares se traduzcan en daños irreparables durante la infancia.
En Tamaulipas, la atención y resolución oportuna de conflictos familiares es crucial para garantizar la estabilidad emocional de cientos de menores y evitar que el sistema judicial se convierta en un escenario de prolongadas confrontaciones que perpetúan la violencia intrafamiliar y el deterioro de los vínculos parentales.