Genaro Lozano resalta el interés italiano por el liderazgo de Claudia Sheinbaum
El embajador de México en Italia destaca la conexión cultural y el creciente reconocimiento internacional al gobierno mexicano.
Desde su llegada a Roma en septiembre de 2025, Genaro Lozano ha recorrido distintas regiones italianas con el objetivo de fortalecer los vínculos entre México e Italia y apoyar a la comunidad mexicana en ese país europeo. Para él, representar a México en Italia es una experiencia marcada por la calidez y la curiosidad que despierta la cultura mexicana. “Cuando dices México, lo primero que recibes son sonrisas y brazos abiertos”, señala Lozano, quien ha constatado el interés genuino que despierta México, desde su historia hasta sus figuras emblemáticas como Frida Kahlo y Diego Rivera.
El embajador subraya el especial cariño que los italianos sienten por México, un afecto que atribuye tanto a la riqueza cultural del país —con sus 35 sitios inscritos en la lista de patrimonio de la UNESCO— como a la fascinación por artistas mexicanos que se reflejan incluso en espacios públicos de ciudades italianas. “En Roma, en cada esquina encuentras un grafiti o una imagen de Frida Kahlo”, comenta Lozano, quien también observa esta admiración en San Marino y Malta, países bajo su representación diplomática.
Más allá de la cultura, el embajador destaca el interés internacional por el gobierno encabezado por Claudia Sheinbaum. “Hay un gran reconocimiento hacia su liderazgo, y México también se percibe como un mercado estratégico para exportaciones e importaciones”, explica. Para Lozano, México es un “imán impresionante” que atrae tanto a turistas como a profesionales que buscan oportunidades fuera del país, reflejando un renovado prestigio internacional.
Lozano, quien vivió en Roma hace tres décadas como estudiante y cuyo padre trabajó en la embajada mexicana, observa con atención los cambios en la capital italiana. Aunque destaca la preservación de tradiciones, reconoce avances en la recuperación de espacios públicos, como el Lungo Tevere, que se ha convertido en un lugar de convivencia y deporte para los romanos. También señala la creciente presencia de parques urbanos, una tendencia que comparte con ciudades como Ciudad de México, en busca de mejorar la calidad de vida de sus habitantes.
El embajador reconoce la similitud entre ambos pueblos latinos, apasionados y hospitalarios, y apuesta por construir puentes culturales que acerquen a México e Italia. En ese sentido, ha impulsado la creación del Instituto Cultural Tina Modotti en Roma, un espacio que ofrecerá exposiciones, proyecciones y venta de productos culturales mexicanos, desde libros hasta textiles tradicionales. Para este año, se prepara una muestra dedicada a Diego Rivera en los Museos Capitolinos, junto con exposiciones sobre Francisco Toledo y el 130 aniversario del nacimiento de Tina Modotti.
Durante sus recorridos por Italia, Lozano ha escuchado las necesidades de la comunidad mexicana, principalmente mujeres que emigraron por razones académicas o personales. “Tenemos una migración ‘de amore’, nacida del amor propio o por vínculos afectivos”, comenta. Entre las gestiones recientes destacan la validación de licencias de conducir mexicanas, la revalidación de estudios y el apoyo en casos de violencia de género.
Al hablar de su regreso a Roma como embajador, Lozano expresa orgullo y compromiso con la transformación que México ha vivido en los últimos años. Destaca que la presidenta Sheinbaum mantiene una legitimidad sostenida superior al 73%, reflejo, a su juicio, del respaldo social a su gestión.
Aficionado a la gastronomía mexicana, especialmente al mole y al pozole de hongos, y admirador del Panteón romano, el embajador combina su labor diplomática con la promoción activa de la cultura mexicana. Camina por la Ciudad Eterna luciendo guayaberas bordadas, símbolo de la riqueza artesanal de su país, y no pierde oportunidad para recordar que “México es el país más lindo del mundo”.
La labor de Genaro Lozano cobra especial relevancia en un contexto global donde la cultura y la diplomacia pública juegan un papel clave en la promoción de la imagen y los intereses de los países. Italia y México, ambos con profundas raíces históricas y culturales, encuentran en esta relación un terreno fértil para ampliar sus intercambios económicos y sociales, en un momento en que la comunidad mexicana en Europa crece y demanda mayor atención y apoyo.
La diplomacia cultural se convierte así en un puente para fortalecer lazos, mientras el liderazgo de Claudia Sheinbaum gana reconocimiento en escenarios internacionales. Esta nueva etapa en las relaciones México-Italia se inscribe en una estrategia más amplia de México para posicionarse como actor clave en el comercio y la cultura global, como se observa en las políticas impulsadas por la Secretaría de Relaciones Exteriores y en la promoción de sus patrimonios culturales reconocidos por la UNESCO [https://es.wikipedia.org/wiki/Patrimonio_de_la_Humanidad].
La experiencia de Lozano también refleja la importancia de la presencia diplomática activa, que no solo se limita a la política, sino que se extiende a la atención directa a las comunidades migrantes y a la difusión cultural, elementos esenciales para consolidar una imagen positiva y fortalecer los vínculos bilaterales en un mundo cada vez más interconectado.