Trump exige a Chevron bajar precios de la gasolina tras críticas públicas
El expresidente Donald Trump volvió a presionar a las grandes petroleras para que reduzcan los precios de la gasolina en Estados Unidos, en medio de crecientes preocupaciones por el encarecimiento del combustible y su impacto en la economía doméstica.
Durante este lunes, Trump criticó al director ejecutivo de Chevron, Mike Wirth, por no reconocer el apoyo que, según él, su administración brindó al sector petrolero. En una entrevista televisiva, Wirth no mencionó las medidas del Gobierno que, a juicio del expresidente, fueron decisivas para fortalecer la industria, como la reapertura del mercado venezolano para empresas estadounidenses.
A través de su red social Truth Social, Trump afirmó que sin la “genialidad” y “visión de futuro” de su administración, la industria petrolera y el país estarían “muertos”. Destacó que Chevron, tras ser expulsada de Venezuela en años anteriores, ha regresado con mayor presencia y capacidad de ganancias. “Lo mismo ocurre con otras petroleras. ¡Bajen los precios del petróleo para los consumidores ya!”, urgió.
La escalada en los precios de la gasolina ha tensionado la agenda política de los republicanos de cara a las elecciones legislativas de noviembre, que definirán el control del Congreso. La presión sobre los precios del combustible se intensifica en un contexto global marcado por la volatilidad de los mercados energéticos.
Aunque los precios del crudo cayeron tras la cancelación de un ataque militar planeado contra Irán, las tarifas en las estaciones de servicio estadounidenses no han reflejado esa baja. Las ganancias récord de gigantes como Chevron, Exxon Mobil y Valero Energy evidencian el impacto del conflicto geopolítico y las tensiones en el suministro mundial.
Chevron, por ejemplo, reportó sus mejores resultados trimestrales en seis años, mientras Valero alcanzó sus mayores beneficios desde la crisis energética de 2022, originada por la invasión rusa a Ucrania. Estos datos han generado críticas por parte de sectores que demandan una mayor responsabilidad social de las petroleras en un contexto de inflación y desaceleración económica.
El llamado de Trump se suma a la discusión sobre el papel del Estado y las grandes empresas en la regulación de precios y la protección del consumidor, un tema recurrente en países con economías dependientes del petróleo. La Administración estadounidense, a través de organismos como la Agencia de Información Energética y en coordinación con el Departamento de Energía, monitorea la dinámica del mercado para garantizar el suministro y la estabilidad.
El debate sobre el costo de la gasolina se inserta en un panorama global donde la transición energética y las políticas climáticas plantean desafíos para las economías petroleras y consumidores. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) ha señalado la necesidad de equilibrar la seguridad energética con la sostenibilidad, en un contexto de alta volatilidad.
Ante la proximidad de las elecciones legislativas en Estados Unidos, el precio de la gasolina seguirá siendo un factor clave en la percepción ciudadana y la estrategia política de los partidos, particularmente en estados donde el gasto en combustible representa una parte significativa del presupuesto familiar. La relación entre el Gobierno y las empresas energéticas será un elemento decisivo en esta coyuntura.