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Hallan Templo de Ehécatl y Juego de Pelota en Centro Histórico CDMX

by Diario del Norte
Hallan Templo de Ehécatl y Juego de Pelota en Centro Histórico CDMX

Templo de Ehécatl y Juego de Pelota revelan secretos bajo el Centro Histórico de CDMX

Arqueólogos del INAH descubrieron los vestigios del Templo de Ehécatl y un antiguo Juego de Pelota en la calle de Guatemala, ofreciendo nuevas claves sobre el recinto sagrado de Tenochtitlan.

En el corazón del Centro Histórico de la Ciudad de México, bajo la calle de Guatemala número 16, expertos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) rescataron restos arqueológicos que habían permanecido ocultos durante siglos. Se trata del Templo dedicado a Ehécatl-Quetzalcóatl, la deidad mexica del viento, y una sección del Juego de Pelota, estructuras que formaron parte del complejo ceremonial de Tenochtitlan, capital del imperio mexica.

La importancia de este hallazgo radica en que no solo amplía la comprensión del recinto sagrado donde se ubicaba el Templo Mayor, sino que también permite acercarse a un capítulo poco conocido de la historia prehispánica que late bajo la modernidad. Desde la apertura del Museo y Zona Arqueológica del Templo Mayor, hace casi cuatro décadas, esta es la primera vez que los visitantes podrán contemplar dos edificios que permanecieron sepultados y ajenos a la vista pública.

El descubrimiento fue consecuencia de trabajos de salvamento que comenzaron tras el colapso, en 1985, de un inmueble ubicado en esa misma calle. Las excavaciones, que se extendieron entre 2009 y 2017, permitieron documentar y preservar los vestigios, gracias a la colaboración de arqueólogos, restauradores, arquitectos y especialistas en diversas disciplinas. Para no frenar la construcción del edificio moderno, los restos se cubrieron temporalmente con concreto, hasta que fue posible retirarlo y mostrar los muros originales.

El Templo de Ehécatl destaca por su planta mixta: circular en la parte trasera y rectangular al frente, una configuración que reflejaba la cosmovisión mexica. La edificación está alineada con el adoratorio de Tláloc en el Templo Mayor, simbolizando la conexión con la fertilidad, el agua y la vida, mientras que el Juego de Pelota, que se localiza cerca, se orienta hacia el adoratorio de Huitzilopochtli, dios de la guerra y el sol, mostrando su carácter solar y ritual. Esta precisión arquitectónica subraya la compleja organización simbólica del recinto sagrado.

Entre los hallazgos más destacados se encuentra una ofrenda ritual compuesta por más de 30 vértebras cervicales humanas, dispuestas para simular cuellos, situada al pie de las escalinatas del Juego de Pelota. Según la arqueóloga Lorena Vázquez Vallin, esta ofrenda está vinculada a ceremonias de renovación de la vida y fertilidad, evidenciando la importancia espiritual del sitio.

El equipo de arqueología urbana del Museo del Templo Mayor, dirigido por Raúl Barrera, ha insistido en la necesidad de devolver a la ciudadanía la memoria histórica contenida en estos vestigios. “El Centro Histórico tiene un potencial arqueológico muy grande, con restos que abarcan desde la época prehispánica hasta la virreinal. Aunque la ciudad es funcional y viva, es fundamental abrir ventanas que permitan conocer ese pasado”, señaló Barrera en entrevista.

La excavación en una ciudad activa y sobre infraestructura moderna representa un reto considerable. Fue necesario realizar todos los trabajos manualmente, sin maquinaria, para proteger cada fragmento y garantizar su conservación. Además, se recuperaron vestigios de la vida colonial, como restos de la casa de Juan Engel, uno de los primeros fundidores de la Nueva España, que se asentó sobre los antiguos templos.

Aunque aún no hay una fecha definitiva para la apertura al público de estas nuevas áreas, el INAH planea integrarlas al recorrido habitual del Museo del Templo Mayor. De este modo, miles de visitantes podrán caminar por la calle de Guatemala, detenerse y descender unos metros para contemplar un fragmento del antiguo corazón político y religioso de la ciudad mexica.

Este hallazgo no solo enriquece el patrimonio cultural de México, sino que también permite entender mejor la cosmovisión y la vida ceremonial de una de las civilizaciones más complejas de Mesoamérica. La recuperación y preservación de estos espacios contribuyen a que la historia de Tenochtitlan permanezca viva en el presente.

La arqueología urbana del Centro Histórico de la Ciudad de México ha sido clave para revelar vestigios enterrados bajo el crecimiento de la metrópoli. El descubrimiento del Templo de Ehécatl y el Juego de Pelota se suma a otros hallazgos que permiten reconstruir la trama de la antigua Tenochtitlan y comprender la transformación urbana y cultural que ha sufrido la zona desde la llegada de los españoles hasta nuestros días.

Para profundizar en el tema del patrimonio arqueológico de México, se puede consultar la información oficial del INAH y la labor de programas de arqueología urbana como el del Museo del Templo Mayor. La relevancia de estos restos también se inscribe en el contexto más amplio de la protección del patrimonio cultural promovida por la UNESCO y las políticas nacionales de conservación del patrimonio histórico, disponibles en gob.mx.

Image Source: https://heraldodemexico.com.mx/nacional/2026/7/17/asi-encontraron-el-templo-de-ehecatl-el-juego-de-pelota-que-revelan-secretos-del-recinto-sagrado-de-tenochtitlan-850919.html

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