Mundial 2026 reduce la productividad laboral en Estados Unidos en 11,700 millones de dólares
El desarrollo del Mundial de fútbol ha provocado una caída significativa en la asistencia laboral y la productividad en Estados Unidos, afectando la economía nacional.
A medida que la fiebre del Mundial 2026 se extiende por Estados Unidos, la atención de los trabajadores se ha visto mermada, reflejándose en un aumento notable de días de baja por enfermedad y ausencias. Según un análisis de UKG, proveedor de software especializado en recursos humanos, el evento deportivo más popular del mundo podría haber causado pérdidas por alrededor de 11,700 millones de dólares en productividad en el país.
El impacto se evidenció especialmente después del partido en que Estados Unidos fue eliminado por Bélgica el 6 de julio. La asistencia a las oficinas cayó un 26% el día siguiente, una reducción diez veces mayor que la observada tras la celebración del Super Bowl, según datos de Envoy, plataforma de gestión laboral y seguridad en el trabajo. El propio día del encuentro, la presencia en el lugar de trabajo descendió 8.5% en comparación con el promedio de los lunes en el trimestre anterior.
El análisis también revela que más de una cuarta parte de los empleados planeó ajustar sus horarios laborales para seguir los 104 partidos programados, ya sea llegando tarde, saliendo temprano o permaneciendo en casa. Sidney LeBlanc, analista de Envoy, explicó que aunque varios partidos coincidieron con el horario laboral estadounidense, el efecto más visible ocurrió al día siguiente, cuando los trabajadores llegaban cansados por trasnochar celebrando o lamentando resultados.
La influencia de eventos culturales y deportivos en la dinámica laboral no es nueva. Estudios previos muestran caídas similares en la asistencia durante los Juegos Olímpicos y después del estreno simultáneo de películas que generaron gran expectativa en 2023, como “Barbie” y “Oppenheimer”.
Conscientes de estos efectos, algunas empresas ubicadas en ciudades anfitrionas del Mundial, entre ellas JPMorgan, Goldman Sachs y S&P Global, promovieron el trabajo remoto durante los días de partido para evitar problemas de tráfico y retrasos en los desplazamientos. Esta estrategia buscó mitigar la reducción en la productividad y facilitar la conciliación entre la pasión por el deporte y las responsabilidades laborales.
El Mundial 2026 no solo representa un fenómeno deportivo, sino también un fenómeno social con implicaciones económicas y laborales que obligan a las organizaciones a adaptarse a nuevas realidades. La experiencia en Estados Unidos invita a reflexionar sobre cómo eventos globales de esta magnitud pueden afectar la rutina productiva y la manera en que se planifica el trabajo en contextos de alta concentración mediática y emocional.
El análisis de la productividad durante el Mundial se inscribe en un contexto donde la gestión del tiempo y la atención en el trabajo cobran cada vez más relevancia para la economía global, como indica la OCDE. Además, la capacidad de las empresas para adaptarse a eventos culturales puede influir en la satisfacción y bienestar de los trabajadores, aspectos promovidos por la Organización Mundial de la Salud. En este sentido, la experiencia estadounidense podría servir como referencia para otros países y sectores que enfrentan desafíos similares durante grandes eventos internacionales.