Mercado de camiones en México prevé recuperación tras 17 meses de caída
El sector de vehículos pesados enfrenta una prolongada crisis, pero expertos anticipan una recuperación gradual en los próximos dos años.
La venta de camiones nuevos en México acumula 17 meses consecutivos a la baja, un periodo que ha posicionado al país del octavo al decimocuarto lugar en el mercado mundial de vehículos pesados. Esta reducción, cercana al 30% respecto a 2025, responde a una combinación de factores como la incertidumbre comercial, la transición hacia nuevas normas ambientales para motores y las tensiones derivadas de conflictos internacionales, aranceles y la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Manny Katakis, analista senior de S&P Global, destacó en la conferencia “Perspectivas del mercado de vehículos pesados en Norteamérica y México” que a pesar del escenario adverso, las plantas productoras en el país mantendrán su actividad con la expectativa de una recuperación moderada dentro de dos años. Este pronóstico se sustenta en la flexibilidad de los fabricantes para diversificar mercados y ajustar su producción.
Un ejemplo de esta estrategia es PACCAR, propietaria de las marcas Kenworth y Peterbilt, que ha aprovechado la ubicación estratégica de sus plantas en México, Estados Unidos y Canadá para sortear las dificultades. José Ojeda, director de PACCAR Financial México, explicó que la planta de Kenworth en Mexicali se enfoca en abastecer principalmente el mercado nacional, con una pequeña proporción destinada a América Central y del Sur. No obstante, reconoció que los aranceles han impactado la fabricación de un modelo específico de Peterbilt, por lo que buscan que en futuras revisiones del T-MEC se reconsideren estos puntos para preservar los volúmenes de producción dirigidos a Estados Unidos.
La apuesta por la producción nacional también se refleja en la inversión de Volvo, que construye una planta en Nuevo León, fortaleciendo la industria local y reafirmando la confianza en el país como base manufacturera. Paralelamente, el mercado mexicano ha visto crecer la participación de marcas chinas, que actualmente representan entre el 12% y el 15% de las ventas de camiones pesados. Firmas como Foton, Dongfeng y Shacman, esta última con una planta de ensamblaje en Puebla, han ganado terreno pese a los desafíos que enfrentan.
Entre los obstáculos que limitan la expansión y la confianza a largo plazo en el sector están los aranceles, la falta de redes consolidadas de distribución, el desabasto de refacciones y las dificultades para validar garantías. Estos factores afectan la percepción de los clientes y generan incertidumbre en un mercado que, aunque golpeado, mantiene su capacidad productiva.
El futuro del sector está ligado a la evolución del entorno comercial y regulatorio, así como a la capacidad de los fabricantes para adaptarse a los cambios tecnológicos y ambientales. México, como parte de una cadena productiva integrada con Estados Unidos y Canadá, juega un papel clave en la industria de vehículos pesados de Norteamérica, pero debe superar retos estructurales para consolidarse y recuperar su posición global.
El mercado automotriz en México es un indicador relevante para la economía nacional, dado que la industria manufacturera representa una parte significativa del PIB y genera miles de empleos directos e indirectos. La recuperación del sector de camiones, además, impacta en la logística y el transporte, esenciales para el comercio interior y las exportaciones.
Para entender mejor esta dinámica, puede consultarse información sobre el T-MEC en el sitio oficial del gobierno mexicano, así como reportes económicos de organismos internacionales como el Banco Mundial y la OCDE. La relación comercial con Estados Unidos y Canadá, junto con la evolución del mercado chino, serán determinantes para el futuro inmediato de los vehículos pesados en México.
La expectativa de una recuperación en los próximos dos años abre una ventana para que la industria se adapte, mejore sus procesos y fortalezca sus cadenas de suministro, en un contexto global cada vez más competitivo y regulado.