Irán rechaza sanciones estadounidenses y exige que otros países no las acaten
El gobierno iraní calificó las nuevas sanciones de Estados Unidos como un “terrorismo de Estado” y urgió a la comunidad internacional a no respaldarlas.
La tensión entre Irán y Estados Unidos se intensificó este viernes luego de que Teherán condenara las recientes medidas económicas impuestas por Washington, que calificó como ilegales y perjudiciales para millones de civiles. El Ministerio de Asuntos Exteriores iraní emitió un comunicado subrayando que todas las naciones tienen la obligación legal de no aplicar estas sanciones, y advirtió que hacerlo equivaldría a apoyar la imposición unilateral de la voluntad de un Estado sobre otros países soberanos.
Este pronunciamiento se produce en un contexto de crecientes esfuerzos diplomáticos para reabrir el Estrecho de Ormuz, una vía estratégica por la que circulaba antes del conflicto cerca del 20% del petróleo mundial. Desde que estalló la guerra hace seis meses, el bloqueo y la inseguridad en la región han complicado cualquier avance hacia un acuerdo de paz.
El lunes pasado, el gobierno del presidente Donald Trump lanzó lo que denominó un “Día D económico”, advirtiendo a otros países que cortar sus relaciones comerciales con Irán para evitar sanciones secundarias, aunque hasta ahora no ha aplicado castigos efectivos. Trump reafirmó el jueves que Washington no negociará con Irán hasta que el régimen muestre disposición seria para dialogar, mientras la Casa Blanca mantiene la presión económica como instrumento para forzar un cambio.
La representación iraní calificó las sanciones como “crímenes contra la humanidad” que ponen en peligro la salud y el sustento de millones, y solicitó que organismos multilaterales, en particular las Naciones Unidas, defiendan el respeto al derecho internacional. Este llamado cobra relevancia en un momento en que la comunidad global debate sobre el uso y límites de las sanciones económicas como herramienta de política exterior.
El Estrecho de Ormuz sigue siendo un punto crucial para la estabilidad energética mundial, y cualquier escalada en las sanciones o confrontaciones militares podría afectar los precios y el suministro global de petróleo, con repercusiones que trascienden la región.
Este conflicto refleja las profundas divisiones entre Washington y Teherán desde la retirada estadounidense del acuerdo nuclear en 2018, y pone en evidencia las dificultades para encontrar una salida diplomática en un escenario marcado por sanciones, amenazas y tensiones geopolíticas, según análisis disponibles en fuentes como la ONU y el Banco Mundial.
La insistencia de Irán en que otros países no acaten las sanciones abre un nuevo frente en esta disputa, que podría afectar las relaciones internacionales y el comercio global, en un momento en que la cooperación multilateral es clave para la estabilidad regional y mundial.
Image Source: https://www.eldiariodechihuahua.mx/internacional/2026/aug/28/insta-iran-a-no-sumarse-a-sanciones-de-eu-832188.html