Guille y el Nahual revive la obra de Emilio Carballido para contar una historia sobre la amistad y la aceptación
La adaptación teatral infantil invita a los niños a reflexionar sobre la empatía y el respeto a la diversidad a través de una narrativa que combina tradición y contemporaneidad.
Inspirada en el legado del dramaturgo mexicano Emilio Carballido, la obra “Guille y el Nahual” se presenta como una propuesta escénica que busca conectar con las nuevas generaciones a través de una historia sencilla y profunda. La trama gira en torno a Guille, una niña que anhela tener una mascota para compartir sus días, pero debe enfrentar la negativa de sus padres. La llegada de un Nahual —un ser místico de la tradición indígena, representado en el escenario por una marioneta colorida diseñada por Daniel Toledo y Natalia Rojas— transforma su mundo y el de sus amigos, invitando al público a explorar valores como la amistad, la empatía y la aceptación de lo diferente.
La actriz Danya Torres, quien forma parte del elenco junto a Nydia Parra, Jheraldy Palencia y Hugo Rocha, explica que esta versión, bajo la dirección de Nadia González Dávila, adapta el texto original para reflejar las sensibilidades actuales. “El reto fue respetar la obra del maestro Carballido y, al mismo tiempo, ofrecer una narrativa que fomente en las infancias una actitud abierta y libre de prejuicios”, señala Torres. Un ejemplo de esta actualización es el cambio del protagonista de niño a niña, que responde a cuestionamientos contemporáneos sobre los estereotipos de género y los juegos infantiles.
Además de su valor cultural, la puesta en escena incorpora elementos de inclusión, como la presencia de Daniela Vite, intérprete de Lengua de Señas Mexicana (LSM) en las funciones programadas para el 13 de septiembre y el 4 de octubre, con el propósito de hacer accesible el teatro a un público más amplio. En paralelo, se impulsa una campaña solidaria que invita a los asistentes a donar alimentos y accesorios para animales en situación de calle, iniciativa que busca reforzar el mensaje de cuidado y responsabilidad hacia los seres vivos.
Este montaje se inscribe en una tradición teatral mexicana que apuesta por ofrecer a los niños alternativas creativas alejadas de las pantallas digitales y estímulos agresivos, fomentando la imaginación y el pensamiento crítico. La obra se suma a los esfuerzos por revitalizar el teatro infantil en el país, un género que ha sido reconocido por instituciones como la UNESCO por su valor en la educación y la formación de audiencias.
La importancia de “Guille y el Nahual” radica no solo en su propuesta artística, sino en su capacidad para transmitir, a través de un lenguaje accesible y entrañable, la necesidad de construir sociedades más incluyentes y respetuosas. En un contexto global donde la diversidad y la empatía son temas centrales, esta obra ofrece una herramienta para que las nuevas generaciones aprendan a valorar lo distinto desde la infancia.
Emilio Carballido, cuyo legado literario sigue vigente, es reconocido por su contribución a la dramaturgia mexicana y su habilidad para abordar temas universales con sensibilidad local. “Guille y el Nahual” retoma esa tradición para dialogar con el presente, haciendo que el teatro infantil sea una ventana al mundo y a la comprensión mutua.
Para quienes deseen profundizar en la historia del teatro infantil en México y su impacto social, puede consultarse información en fuentes como Wikipedia y la plataforma cultural del Gobierno de México. Este tipo de iniciativas refuerza el papel del arte como un espacio de aprendizaje y transformación social.