AMDA alerta sobre incertidumbre en la industria automotriz por revisiones anuales del T-MEC
La constante evaluación del tratado comercial con Estados Unidos y Canadá dificulta la planificación de inversiones en el sector automotor mexicano.
La Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA) advirtió que las revisiones anuales del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) generan un clima de incertidumbre que afecta a la industria automotriz nacional. Guillermo Rosales Zárate, presidente ejecutivo de la AMDA, señaló que esta dinámica, que se mantendrá durante la próxima década, dificulta la toma de decisiones para inversiones y renovación de modelos, procesos que requieren un horizonte de certidumbre a largo plazo.
En una entrevista para Heraldo Radio, Rosales explicó que la imposición de revisiones anuales por parte de Estados Unidos introduce una inestabilidad que no favorece al sector. “La industria automotriz necesita un marco estable para planificar inversiones que pueden tardar hasta tres años”, afirmó. Aunque el T-MEC continúa vigente, la constante revisión mantiene a los fabricantes en un estado de alerta permanente, lo que limita el crecimiento y la innovación.
Además de este factor, México enfrenta una desventaja competitiva derivada de los aranceles impuestos por Estados Unidos bajo el artículo 232, que establece un gravamen del 25% a los vehículos que no cumplen con las reglas de origen. Rosales advirtió que esta medida coloca a México en desventaja frente a otros países con industria automotriz consolidada como Japón, Corea y Alemania, cuyos productos ingresan al mercado estadounidense con menores barreras arancelarias.
Esta situación complica la atracción de inversiones, ya que exportar desde México no resulta tan competitivo en comparación con esas naciones. El presidente de la AMDA urgió al Gobierno mexicano a gestionar la eliminación o reducción significativa de estos aranceles para nivelar el terreno y fortalecer al sector automotor nacional. La coexistencia del T-MEC con estos impuestos genera un entorno contradictorio que pone en riesgo la posición de México en la cadena global de valor automotriz.
Pese a estos retos, el sector ha mostrado resiliencia. Rosales destacó la decisión de empresas como General Motors de reducir importaciones desde China y apostar por aumentar la producción local en México. Esta estrategia, dijo, podría mitigar el impacto de las dificultades comerciales y la falta de subsidios para vehículos eléctricos, que también limitan la competitividad del país frente a regiones como el sureste de Estados Unidos.
El sector automotor es una pieza clave en la economía mexicana, representando una fuente importante de empleos y exportaciones. La incertidumbre generada por las revisiones anuales del T-MEC y la permanencia de aranceles amenazan con frenar el desarrollo de un sector que requiere estabilidad para mantener su crecimiento y atraer nuevas inversiones. En un contexto global cada vez más competitivo, estas condiciones dificultan que México aproveche plenamente los beneficios del tratado comercial y consolide su posición como plataforma manufacturera regional.
El T-MEC, que entró en vigor en 2020, fue diseñado para modernizar y fortalecer el comercio entre los tres países de América del Norte. Sin embargo, la implementación de revisiones anuales, como parte de los mecanismos de seguimiento y ajuste, ha generado inquietud entre los actores económicos, especialmente en sectores que requieren planeación a largo plazo como el automotriz. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) ha señalado que la estabilidad regulatoria es un factor clave para atraer inversiones productivas [https://www.oecd.org].
Por otra parte, el artículo 232 de la legislación estadounidense, que permite imponer aranceles por razones de seguridad nacional, ha sido un punto de tensión comercial desde su aplicación en 2018, afectando no solo a México sino a otros exportadores. La Organización Mundial del Comercio (OMC) ha registrado múltiples disputas relacionadas con este tema [https://www.wto.org]. En este escenario, el llamado de la AMDA pone en relieve la necesidad de un diálogo sostenido para resolver estas barreras y facilitar un comercio más fluido en la región.
La industria automotriz mexicana enfrenta un momento crucial en el que la certidumbre y la competitividad serán determinantes para su futuro. La manera en que se resuelvan estas tensiones comerciales marcará el rumbo de un sector vital para la economía nacional y su integración en los mercados internacionales.