Nuevo León
El auge de estos vehículos de micromovilidad ha avanzado más rápido que su regulación en la zona metropolitana, donde persisten vacíos sobre circulación, estacionamiento, velocidad y responsabilidades en caso de accidentes.
El uso de scooters eléctricos continúa creciendo en Nuevo León sin una regulación específica que establezca con claridad cómo y por dónde deben circular. En la zona metropolitana se estima que existen al menos 2 mil 800 unidades pertenecientes a empresas de renta en Monterrey, Guadalupe y San Pedro, además de cientos de vehículos particulares que no cuentan con un registro oficial.
El vacío regulatorio ha generado situaciones como circulación sobre banquetas, desplazamientos en sentido contrario, ingreso a carriles vehiculares y abandono de unidades en espacios destinados a peatones. También complica establecer responsabilidades ante un accidente, pues actualmente existen zonas grises sobre el tratamiento jurídico de quienes utilizan estos vehículos.
Aunque el Congreso de Nuevo León ha recibido al menos tres iniciativas relacionadas con la micromovilidad y algunos municipios han anunciado reglamentos, las disposiciones específicas todavía no se concretan. La Ley de Movilidad estatal establece desde 2023 que corresponde a los municipios definir zonas de circulación, estacionamiento, lineamientos y sanciones para estos medios de transporte.
Especialistas advierten que regular los scooters no debe significar eliminarlos como alternativa de movilidad. Plantean establecer límites de velocidad, medidas de protección, espacios permitidos y reglas de estacionamiento, especialmente ante la falta de infraestructura exclusiva y el crecimiento de una opción que cada vez utilizan más personas para trasladarse en Nuevo León.