Meta acuerda pagar 17 mil millones de dólares por adicción de adolescentes a redes sociales
La empresa propietaria de Facebook, Instagram y WhatsApp cerró una demanda colectiva en Estados Unidos por presuntamente diseñar sus plataformas para enganchar a menores y afectar su salud mental.
Meta, la compañía liderada por Mark Zuckerberg, aceptó pagar 17 mil millones de dólares y adoptar nuevas medidas para proteger a adolescentes en sus redes sociales. Este acuerdo pone fin a un juicio iniciado en 2023 en California, que luego se extendió a 47 estados. La demanda acusaba a Meta de implementar funciones en Facebook e Instagram que prolongaban el tiempo de uso entre menores y de minimizar los daños psicológicos que estas podrían causar.
Los fiscales generales argumentaron que las plataformas contribuyeron a una crisis creciente de salud mental entre niños y adolescentes, además de recopilar datos personales de menores de 13 años sin el consentimiento parental, lo cual violaría la legislación federal estadounidense sobre privacidad infantil. Meta negó estas acusaciones y defendió las herramientas que había implementado para proteger a usuarios jóvenes, como controles parentales y filtros de contenido.
Entre las nuevas medidas que Meta deberá poner en marcha se encuentran límites predeterminados de dos horas diarias para adolescentes en Facebook e Instagram, que solo podrán ser desactivados con permiso de los padres. También se bloqueará el acceso a las plataformas durante ciertas horas nocturnas, se suspenderán las notificaciones en horario escolar y se introducirán controles parentales más sencillos. Además, los “me gusta” en publicaciones de jóvenes estarán ocultos por defecto y se ofrecerá la opción de un feed sin personalización algorítmica. Otras acciones incluyen la desactivación automática de videos y la restricción de filtros de maquillaje considerados extremos, así como un mayor control sobre contenido relacionado con bullying, trastornos alimentarios y autolesiones.
El acuerdo fue anunciado un día después de que Adam Mosseri, director de Instagram, testificara ante el tribunal. Mark Zuckerberg estaba previsto para declarar, pero la resolución evitó su comparecencia. Meta también instó a otras plataformas, como TikTok y YouTube, a adoptar medidas similares, argumentando que la protección sería más efectiva si se aplicara de forma generalizada entre las aplicaciones más usadas por adolescentes.
Este pacto requiere ahora la aprobación de un juez para entrar en vigor y representa uno de los mayores acuerdos en materia de regulación de redes sociales y salud mental juvenil. La atención pública y de organismos internacionales sobre los efectos de las plataformas digitales en menores ha ido en aumento, con llamados a equilibrar la innovación tecnológica con la protección de derechos fundamentales.
La demanda y el acuerdo forman parte de un debate global sobre la responsabilidad de las empresas tecnológicas en el bienestar de sus usuarios más vulnerables, un tema que la Organización Mundial de la Salud y la UNESCO han señalado como prioritario para la salud pública y la educación digital [https://www.who.int] [https://www.unesco.org].
En los últimos años, múltiples gobiernos han buscado regular el uso de dispositivos electrónicos en escuelas y hogares para mitigar impactos negativos en la salud mental y el desarrollo infantil. En México, por ejemplo, se han impulsado iniciativas para restringir el uso de celulares en las aulas, siguiendo recomendaciones internacionales [https://www.gob.mx].
Este acuerdo marca un precedente para la industria tecnológica y su relación con la regulación estatal, en un contexto donde el uso masivo de redes sociales entre adolescentes sigue creciendo y sus consecuencias sociales y psicológicas son objeto de creciente escrutinio.