Gobierno de Tamaulipas desmiente versiones sin sustento y acusa doble falsedad en señalamientos contra Américo Villarreal
Tamaulipas
Mediante un desplegado público, la administración estatal sostuvo que no existe procedimiento oficial contra el gobernador y afirmó que diversas interpretaciones difundidas por otros medios fueron más allá de lo publicado originalmente.
El Gobierno de Tamaulipas difundió un posicionamiento público para responder a las versiones derivadas de un reportaje publicado por The New York Times, en el que reiteró que los señalamientos dirigidos contra el gobernador Américo Villarreal Anaya carecen de sustento y no están respaldados por ninguna acusación, procedimiento o notificación oficial emitida por autoridades de México o de Estados Unidos.
En el documento, la administración estatal sostiene que el propio reportaje atribuye la información a personas que, según el medio estadounidense, “no estaban autorizadas a hablar públicamente”, es decir, fuentes anónimas. Además, puntualiza que la publicación también refiere que el gobernador ya había rechazado previamente dichas versiones, por lo que afirma que una declaración atribuida a fuentes sin identificar no constituye una verdad acreditada.
El Gobierno de Tamaulipas señala además que, tras la publicación original, diversos medios realizaron interpretaciones que, a su consideración, fueron más allá del contenido del reportaje. De acuerdo con el desplegado, algunas coberturas presentaron como hechos confirmados afirmaciones que —asegura— no aparecen en ninguna parte del texto publicado por The New York Times, generando lo que define como una “doble falsedad”: por un lado, un señalamiento que considera carente de sustento y, por otro, interpretaciones que atribuyen afirmaciones inexistentes al propio medio estadounidense.
La administración estatal enfatiza que el reportaje no identifica al gobernador Américo Villarreal Anaya como informante ni sostiene como probado algún señalamiento en su contra, por lo que considera incorrecto presentar esas interpretaciones como si formaran parte del contenido original de la publicación.
Asimismo, el Gobierno reiteró su respeto por la libertad de expresión y por el ejercicio periodístico, pero subrayó que toda información de alto impacto debe sustentarse en hechos verificables y no en especulaciones o versiones sin respaldo documental. En ese sentido, sostuvo que “la verdad se acredita con hechos, no con titulares”.
Finalmente, el Ejecutivo estatal afirmó que el gobernador Américo Villarreal Anaya mantendrá la defensa de su nombre, de la investidura que representa y del Gobierno de Tamaulipas por las vías legales correspondientes, al considerar que la confianza de las familias tamaulipecas y la credibilidad institucional deben protegerse frente a señalamientos que, asegura, carecen de evidencia verificable.
