Sheinbaum descarta que EEUU abandone el T-MEC pese a amenazas de Trump
La presidenta mexicana aseguró que en las conversaciones privadas no se ha planteado la salida del tratado comercial.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, rechazó este miércoles la posibilidad de que Estados Unidos abandone el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), tras las recientes declaraciones del expresidente Donald Trump que insinuaron una retirada del acuerdo. En su conferencia matutina, Sheinbaum envió un mensaje de calma a los mercados y al sector exportador, afirmando que en las conversaciones privadas con funcionarios estadounidenses nunca se ha abordado esa opción.
“No lo creemos y nunca se ha manifestado en las llamadas porque es muy importante para ellos y para nosotros, el Tratado comercial”, afirmó la mandataria, subrayando la relevancia del T-MEC como pilar económico para la región. Su respuesta busca separar la retórica política pública, que en ocasiones se torna agresiva o proteccionista, de la realidad de la diplomacia bilateral, donde el tratado sigue siendo un elemento fundamental.
El T-MEC, que entró en vigor en 2020 para modernizar el antiguo Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), integra las cadenas productivas de tres economías estrechamente vinculadas. Sectores como la automotriz, aeroespacial y agrícola dependen en gran medida de insumos y manufactura compartidos, lo que dificulta cualquier ruptura unilateral sin consecuencias económicas severas.
Para Estados Unidos, cancelar el acuerdo implicaría un aumento inmediato en los costos internos, afectando la inflación y la competitividad internacional frente a bloques comerciales como la Unión Europea o las potencias asiáticas. Para México, el T-MEC es la principal puerta de acceso a un mercado de más de 480 millones de consumidores, además de ser clave para atraer inversión extranjera y generar empleos formales.
Expertos coinciden en que, pese a la volatilidad política y los discursos de algunos actores, la interdependencia económica funciona como un escudo que mantiene la estabilidad del tratado. La administración de Sheinbaum, en línea con datos de organismos internacionales como la OCDE, apuesta a la continuidad del libre comercio y a fortalecer los mecanismos de cooperación regional.
La incertidumbre generada por las declaraciones de Trump ha provocado movimientos en los mercados cambiarios y cierta inquietud en el sector exportador mexicano. Sin embargo, la postura oficial busca transmitir confianza y evitar especulaciones que puedan afectar la economía real. En ese sentido, la presidenta insistió en que “el T-MEC es intocable” para ambas naciones y que los canales diplomáticos continúan abiertos y activos.
Este episodio se enmarca en un contexto global donde las tensiones comerciales y políticas entre potencias generan incertidumbre en tratados multilaterales. El T-MEC, considerado uno de los acuerdos más importantes para México, no solo influye en su economía, sino que también es un referente para las relaciones comerciales en América del Norte.
La relevancia del tratado se refleja en que, según datos del Banco Mundial, alrededor del 80% de las exportaciones mexicanas se dirigen a Estados Unidos y Canadá, consolidando el bloque como motor de desarrollo regional. Por ello, cualquier señal sobre su posible ruptura es seguida con atención por gobiernos, empresarios y analistas internacionales.
Claudia Sheinbaum ha mantenido una agenda enfocada en fortalecer la relación bilateral y fomentar el desarrollo económico interno, mientras que en paralelo México avanza en reformas laborales y sociales para mejorar las condiciones de sus trabajadores. La estabilidad del T-MEC es clave para ese propósito y para mantener la confianza en la región.
La tensión generada por las amenazas de Trump parece, por ahora, más un escenario de confrontación política que una realidad diplomática. El gobierno mexicano apuesta a la prudencia y al diálogo como vías para preservar la cooperación comercial que beneficia a millones de personas en Norteamérica.