Más de un millón de mexicanos se sumaron a la informalidad laboral en 2025
La precariedad en el empleo continúa en ascenso, con más de la mitad de la población trabajadora en condiciones informales.
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) informó que en diciembre de 2025 la población ocupada en México alcanzó los 60.4 millones de personas, de las cuales 33 millones laboraban en la informalidad. Esta cifra representa un incremento de más de 1.2 millones respecto al mismo mes del año anterior, cuando se contabilizaron 31.8 millones de trabajadores en esta situación.
La tasa de informalidad cerró el año en 54.6%, según el seguimiento de ManpowerGroup, un aumento de 0.9 puntos porcentuales frente al 53.7% registrado en diciembre de 2024. Este repunte confirma una tendencia ascendente que se mantuvo a lo largo del año, reflejando un mercado laboral marcado por la precariedad y la falta de protección social.
Durante 2025, la informalidad mostró variaciones mensuales, pero con una trayectoria general al alza. El año comenzó con 32.2 millones de trabajadores informales y alcanzó un pico de 34.1 millones en julio. Aunque en agosto la cifra bajó a 32.6 millones, volvió a crecer en los meses siguientes hasta cerrar en 33 millones en diciembre.
Históricamente, la tasa de informalidad en diciembre ha oscilado en niveles elevados: 55.7% en 2020, 56.5% en 2021, 54.9% en 2022 y 53.6% en 2023. Este patrón subraya la dificultad para revertir la precarización del empleo, un fenómeno que afecta directamente el acceso a derechos laborales y seguridad social.
Beatriz Robles, directora de Operaciones de Manpower México, advirtió que el país enfrenta un reto estructural: “Hoy, más personas trabajan sin prestaciones que en esquemas formales. Este incremento nos recuerda que, aunque se generan empleos, el desafío es que sean formales, dignos y con protección social”.
La especialista destacó la necesidad de implementar estrategias integrales que aborden la informalidad desde distintos ángulos, incluyendo capacitación, acceso a tecnología y movilidad laboral. “Para un mercado competitivo y sostenible, se deben crear anualmente más de un millón de empleos formales. El avance depende de acelerar la transición hacia trabajos con derechos y prestaciones”, añadió.
Robles también señaló la importancia de generar un entorno favorable para la inversión, con certidumbre y claridad regulatoria, para que las empresas puedan planear a largo plazo y contribuir a la formalización del empleo.
La informalidad laboral es un fenómeno ligado a la estructura económica y social de México, donde un amplio sector de la población depende de actividades sin regulación ni protección. Esta realidad limita el acceso a servicios de salud, pensiones y condiciones dignas de trabajo, afectando el bienestar y la calidad de vida de millones de personas.
En un contexto global donde la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y organismos como la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) insisten en la importancia de fortalecer mercados laborales formales, México enfrenta un desafío que requiere políticas públicas efectivas y compromiso del sector privado para revertir esta tendencia. La informalidad no solo impacta en la economía nacional, sino que también dificulta la reducción de la pobreza y la desigualdad en el país.
Más información sobre empleo y economía puede consultarse en el portal oficial del INEGI y en análisis especializados sobre el mercado laboral mexicano.