Nuevo León
La iniciativa busca reducir la presión social y fomentar un desarrollo sin pantallas en edades tempranas.
En Monterrey, Nuevo León, un grupo de madres de familia impulsa un movimiento para retrasar el uso de teléfonos celulares en niñas y niños, con el objetivo de limitar la exposición temprana a dispositivos digitales.
La propuesta plantea que los menores accedan a teléfonos inteligentes a una edad más avanzada, en respuesta a preocupaciones sobre el impacto del uso prolongado de pantallas en su desarrollo social, emocional y académico.
Entre los principales argumentos se encuentra la presión social que enfrentan los menores para integrarse a entornos digitales desde edades tempranas, lo que ha motivado a familias a buscar acuerdos colectivos para retrasar este proceso.
El movimiento también busca generar conciencia entre padres y comunidades educativas sobre el uso responsable de la tecnología, promoviendo alternativas que favorezcan la interacción social y actividades fuera del entorno digital.