La Bolsa Mexicana de Valores (BMV) abrió la sesión con una caída cercana al 1%, arrastrada principalmente por el sector minero, afectado por la baja en los precios internacionales de los metales. El índice S&P/BMV IPC, que agrupa a las acciones más líquidas del mercado, retrocedió a 64,419 puntos poco después del inicio de las operaciones.
Entre las empresas más impactadas destacaron Grupo México, cuyas acciones perdieron 2.48% para cotizar en 175.60 pesos, e Industrias Peñoles, que cayó 2.09%, situándose en 950.21 pesos. Estas pérdidas reflejan la sensibilidad de la bolsa mexicana frente a las fluctuaciones globales en los mercados de materias primas, especialmente en un contexto donde los precios de metales como el cobre y el oro han cedido terreno en las últimas jornadas.
En paralelo, Wall Street mostró un comportamiento mixto en sus principales índices. Mientras el S&P 500 y el Nasdaq avanzaron ligeramente, el Dow Jones registró una caída del 0.39%, alejándose de su máximo histórico. Este movimiento coincide con una toma de ganancias tras dos sesiones consecutivas de alzas impulsadas por el entusiasmo en torno a la inteligencia artificial. Los inversores evaluaban datos económicos recientes, como una caída mayor a la esperada en las ofertas de empleo en Estados Unidos durante noviembre y un incremento moderado en las nóminas privadas en diciembre, según reportes de ADP.
El sector salud destacó en la bolsa estadounidense, con un aumento del 1.1% impulsado por las ganancias del gigante farmacéutico Eli Lilly, que subió un 4% tras informarse que la empresa estaría en negociaciones para adquirir Ventyx Biosciences por más de mil millones de dólares, según reportes del Wall Street Journal. Por otro lado, los fabricantes de chips de memoria experimentaron correcciones tras fuertes avances previos, con caídas superiores al 2% en compañías como SanDisk y Western Digital.
La evolución de los mercados globales refleja un escenario de incertidumbre ante la posible desaceleración económica y la expectativa por el informe clave de nóminas no agrícolas que se publicará el viernes, un indicador fundamental para anticipar la salud del mercado laboral estadounidense y, por ende, las decisiones de política monetaria de la Reserva Federal.
La Bolsa Mexicana, estrechamente ligada a la cotización de materias primas, mostró así su vulnerabilidad ante un entorno externo que sigue marcando la pauta para sus principales sectores. La caída en los metales no solo afecta a las mineras, sino también a la percepción general del mercado local, que depende en gran medida del desempeño de estos recursos naturales en la economía mundial.
Esta dinámica subraya la importancia de seguir de cerca indicadores económicos globales y sus repercusiones en México, país que es uno de los principales productores de cobre y otros minerales. La relación entre los precios internacionales y la salud financiera de empresas clave tiene un impacto directo en la inversión y la confianza del mercado local, elementos cruciales para el desarrollo económico del país.
Para comprender mejor el contexto, es útil considerar que el sector minero representa una parte significativa del índice bursátil mexicano debido a la relevancia de estas empresas en la economía nacional. La volatilidad en los mercados de metales está influenciada por factores globales como la demanda industrial, las políticas comerciales y las tensiones geopolíticas, aspectos que pueden generar fluctuaciones abruptas en los precios y, por ende, en los mercados bursátiles.
En este sentido, el desempeño de la BMV se convierte en un reflejo de cómo México está inserto en la economía global, especialmente en sectores estratégicos que dependen de la estabilidad y crecimiento del comercio y la industria internacional. El seguimiento a estos movimientos es esencial para inversionistas y analistas que buscan anticipar posibles cambios en el panorama financiero nacional.
Image Source: https://www.milenio.com/negocios/bolsa-mexicana-de-valores-baja-hoy-7-de-enero-de-2026