Sheinbaum confirma decreto que revierte reforma de pensiones y aumenta pagos automáticos
El gobierno federal pone en marcha un fondo que garantiza pensiones equivalentes al último salario de los trabajadores jubilados bajo el esquema de cuentas individuales.
La presidenta Claudia Sheinbaum anunció este lunes la plena operatividad del Fondo de Pensiones para el Bienestar, una iniciativa que busca corregir las deficiencias de las reformas laborales y de pensiones implementadas en México en 1997 y 2007. Estas reformas, vigentes durante casi tres décadas, habían dejado a millones de jubilados con ingresos muy por debajo de sus salarios activos.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum explicó que el nuevo fondo, que ya cuenta con respaldo presupuestal, garantiza que los pensionados bajo el régimen de cuentas individuales —tanto del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) como del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE)— recibirán al menos el 100% de su último salario registrado. Esto representa un cambio sustancial frente al esquema anterior, donde la tasa de reemplazo oscilaba entre el 30% y 40%.
“El Fondo de Pensiones para el Bienestar es una manera de revertir la reforma del 2007 porque les da pensiones dignas a todos aquellos que se quedaron en cuentas individuales”, afirmó la mandataria. A modo de ejemplo, señaló que un trabajador que ganaba 16 mil pesos y se retiraba con apenas cuatro mil, pasará a cobrar la totalidad de su ingreso previo al retiro.
Para acceder al beneficio, los pensionados deben cumplir con ciertos requisitos: estar inscritos en el IMSS o ISSSTE, haberse jubilado bajo el régimen de cuentas individuales, haber cumplido con el mínimo de cotizaciones, contar con una pensión inferior al 100% de su último salario y solicitar el complemento a través de los canales establecidos por el gobierno. El procedimiento para realizar esta gestión será habilitado próximamente.
Esta medida forma parte de una estrategia más amplia para corregir las consecuencias de políticas neoliberales que, durante años, precarizaron el retiro de los trabajadores mexicanos. La reforma de 1997 del IMSS y la de 2007 del ISSSTE promovieron las Afores, sistemas de cuentas individuales que, en la práctica, limitaron el poder adquisitivo de los pensionados y generaron incertidumbre sobre su seguridad financiera.
El Fondo de Pensiones para el Bienestar se presenta como un mecanismo de reparación histórica, con el objetivo de asegurar un retiro digno para millones de trabajadores. Esta iniciativa coincide con esfuerzos globales para fortalecer la seguridad social y mejorar las condiciones de vida de los adultos mayores, en línea con recomendaciones de organismos internacionales como la Organización Internacional del Trabajo y el Banco Mundial [https://www.worldbank.org].
En México, donde la proporción de la población en edad de retiro sigue creciendo, el fortalecimiento del sistema de pensiones es un tema prioritario para garantizar la estabilidad económica y social. La reversión de estas reformas también responde a demandas sociales y políticas que han criticado el bajo nivel de las pensiones y la insuficiencia de los sistemas de seguridad social basados en cuentas individuales.
Para quienes deseen conocer más detalles sobre los requisitos y el funcionamiento del fondo, el gobierno federal publicará la información oficial y los procedimientos en su plataforma digital [https://www.gob.mx].
El anuncio de Sheinbaum marca un cambio significativo en la política de pensiones en México, que podría tener un impacto positivo para millones de jubilados y pensionados en los próximos años, y redefine el compromiso del Estado con la protección social de sus ciudadanos.
El sistema de pensiones en México ha sido objeto de reformas desde finales del siglo XX, buscando modernizar y hacer sostenible el financiamiento del retiro. Sin embargo, las reformas de 1997 y 2007, centradas en esquemas de cuentas individuales administradas por Afores, mostraron limitaciones en la capacidad de garantizar pensiones adecuadas. Esta realidad ha sido motivo de debate en el país y en foros internacionales, donde se destaca la importancia de sistemas integrales y solidarios para enfrentar el envejecimiento poblacional.
Con la puesta en marcha del Fondo de Pensiones para el Bienestar, México se suma a los países que buscan revertir los efectos negativos de las reformas neoliberales en materia de seguridad social, alineándose con las recomendaciones de organismos como la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) [https://www.oecd.org] para fortalecer los sistemas públicos de pensiones.