Claudia Sheinbaum defiende la reforma electoral y descarta un retroceso democrático
La presidenta aseguró que la iniciativa busca reducir costos y fortalecer la democracia sin afectar la inversión.
La presidenta Claudia Sheinbaum rechazó las críticas que señalan a la reforma electoral como un retroceso para la democracia en México y un riesgo para el clima de inversiones. Durante su conferencia matutina, insistió en que la propuesta no busca instaurar un régimen de partido único ni regresar a un sistema autoritario, sino responder a demandas ciudadanas para hacer más económicas las elecciones y eliminar las listas plurinominales.
Sheinbaum subrayó que la reforma mantiene la representación proporcional, aunque con una dinámica diferente, y advirtió que su fracaso dependerá de intereses partidistas que prefieren conservar sus privilegios antes que servir a la sociedad. “Si no se aprueba es porque hay partidos que quieren seguir manteniendo un partido político como fin en sí mismo y no como un instrumento de representación de un sector de la sociedad”, afirmó.
Ante las discrepancias dentro de las fuerzas aliadas, como el PT y el PVEM, la mandataria aclaró que la decisión sobre las alianzas electorales corresponde a Morena, no a ella personalmente. Rechazó también que la reducción del 25% al presupuesto del Instituto Nacional Electoral (INE) afecte la organización de los procesos electorales.
En cuanto al impacto en la inversión, Sheinbaum aseguró que la reforma no genera incertidumbre ni afecta el clima económico, y ratificó que México permanece abierto a los capitales nacionales y extranjeros que respeten las reglas. “Fortalecemos la democracia y con ello fortalecemos México y también a los empresarios”, enfatizó.
La reforma electoral incluye propuestas como la eliminación del Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP), la reducción del Senado y la disminución del gasto en comicios, aspectos que han generado debate entre especialistas y actores políticos. Sin embargo, para Sheinbaum, se trata de cumplir con compromisos de campaña y responder a reclamos populares que exigen una democracia más accesible y menos costosa.
“La democracia es el poder del pueblo, esa es su definición. Lincoln decía: ‘La democracia es el poder del pueblo, por el pueblo y para el pueblo’”, concluyó la presidenta, reafirmando su compromiso con una reforma que, según ella, refuerza la participación ciudadana y la representación política.
Este debate ocurre en un contexto de creciente polarización política y cuestionamientos al sistema electoral mexicano, que ha enfrentado presiones para equilibrar la representación y los costos asociados a los procesos democráticos. La reforma impulsada por Sheinbaum busca modificar elementos clave del sistema, lo cual ha generado rechazo incluso en sectores cercanos al gobierno, como el Partido Verde y el PT, que han manifestado su desacuerdo con la iniciativa.
Para un análisis más amplio sobre la reforma electoral y su impacto en México, se puede consultar información en el sitio oficial del Instituto Nacional Electoral (INE) y los reportes de organismos internacionales sobre democracia y gobernanza electoral (ONU, OCDE).
La discusión sobre la reforma es crucial, pues define el rumbo político del país y la forma en que se construirá la representación ciudadana en los próximos años, además de influir en la percepción internacional sobre la estabilidad democrática y la confianza para invertir en México.